Mi vida está llena de abrazos vacíos, de besos rotos. De miradas melancólicas e intento levantarme una vez más, pero no encuentro la mano que me ayude.
Y ahora me doy cuenta de los errores que he cometido en mi vida, de las consecuencias que mis actos desencadenaron. Y ahora me doy cuenta de que mi corazón ya no late de la misma forma desde que te perdí, desde que te dejé ir.
Ya lo llevo sintiendo, me quedo sin aire al verte. Hielo en los ojos, de miedo a volver encontrarse, a que nuestras manos vuelvan a juntarse en esa forma tan perfecta.
Intento levantarme en vano, sé que debo quedarme quieta esperándote esperanzada. Aún sabiendo que la esperanza sólo es una ilusión producto de mi imaginación pues sé que nunca vendrás. Lo sé.
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