lunes, 2 de diciembre de 2013

Invierno. La nieve se acumula en las ventanas, puertas y esquinas del barrio. Fuera hace mucho frío, tanto que la gente ni se atreve a sacar la cara de debajo de la bufanda por no helarse la nariz, y mucho menos a fumar. Veo a la gente pasar sin rumbo y a algunos niños jugar en el parque de enfrente con bolas de nieve o haciendo simplemente muñecos de nieve. Y yo estoy aquí, sentada en la ventana de mi piso bebiendo café y fumandome mi porro. Solo pienso en lo cínicas que pueden ser algunas personas y en cómo otras sin embargo solo son unas hipócritas de mierda. Cuando era niña quería creer que todas las personas se merecían una segunda vez, pero a día de hoy rectifico: ''Nadie se merece más de lo que realmente se merece''. Bueno, a lo que iba: quisiera deciros que el amor es una puta mierda. Totalmente de acuerdo todos? No? Pues bien, os convenceré de ello. Soy mujer y amo a las mujeres, pero no las entiendo! Vale vale, me diréis: pero si eres mujer!

Vale... ¿Y?

Por ser mujer no significa que me entienda o que entienda a las mujeres. Soy persona ante todo. Y las mujeres cuando se trata de amor no sábeis nada. Y yo menos la verdad... Porque cuando eres mujer y te gustan las mujeres te sorprendes de la facilidad que tienes para que te guste una... otra, etc. El problema radica cuando se te presentan dos opciones y tú (sí, tú!) no sabes qué hacer... Es decir: es posible amar a dos personas de diferentes maneras? Yo... no sé que deciros, simplemente solo sé que en el juego del amor perdí por aceptar las reglas que una mujer me dictaminó. ¿Lo peor? Qué quizás perdí algo tan importante por orgullo de ambas, o simplemente por estupidez...

Tan vacía me siento sin ese poco de ti...

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